Camino de Santiago. Camino de Santiago portugués, primitivo, inglés, de la Plata, Camino de Santiago Francés

CAMINO DE SANTIAGO

CAMINO DE SANTIAGO PORTUGUÉS

CAMINO PORTUGUÉS

Todo el trayecto discurre por territorio gallego y su perfil es de lo más diverso y sorprendente por los innumerables rincones que alberga. Una permanente sucesión de aldeas, puentes, capillas rurales, cruceiros, pazos, santuarios…, en un entorno de montaña y mar, y adornado por una vegetación sin igual, convierte este Camino en uno de los más curiosos y hermosos. Todo ello sin olvidar el paso por las interesantes poblaciones de Redondela, Pontesampaio, Pontevedra, Caldas de Reis, Padrón…, entre otras.

CAMINO DE SANTIAGO INGLÉS

CAMINO INGLÉS

Era la ruta preferida por los peregrinos procedentes de los Países Escandinavos, Flandes, Los Países Bajos, el mundo del Báltico, el Norte de Francia y, ante todo, por los romeros ingleses e irlandeses para llegar a Galicia. Los peregrinos arribaban a las costas gallegas en embarcaciones de poco calado (navíos de transporte de mercancías, cocas, etc.) que podían llegar con facilidad a cualquier rincón.

CAMINO DE SANTIAGO FRANCÉS

CAMINO FRANCÉS

Es el Camino de Santiago por excelencia.Partiendo desde Roncesvalles, es un viaje de casi 800 kilómetros hacia el oeste, con la Vía Láctea que acompaña desde el cielo y la esencia de una ruta milenaria desde la tierra.

CAMINO DE SANTIAGO PRIMITIVO

CAMINO PRIMITIVO

A este precioso Camino, el hecho de que se le conozca como Camino Primitivo, obviamente, no es por casualidad.

Esta primitiva, dura y escabrosa, pero impresionante y bella ruta, se conserva con todo su encanto, salvando las puntuales modificaciones que las infraestructuras modernas obligan a efectuar, como de hecho ocurre en todas las rutas o caminos.

CAMINO DE SANTIAGO RUTA DE LA PLATA

CAMINO DE LA PLATA

La procedencia del nombre “Plata” puede inducir a pensar que es consecuencia del tráfico de metales preciosos entre las minas del norte (Asturias y León principalmente) y las ciudades del sur (Mérida y Sevilla). Sin embargo, hoy parece claro, que se debe a la evolución del término árabe B´lata, cuyo significado es Camino empedrado, en una clara referencia a la Calzada Romana, que tanto utilizó el Imperio Omeya en sus conquistas hacia el norte.